Horno distinguido como Patrimonio Cultural e Histórico de la Ciudad.
Está en la calle Roseti al 1700, fue construido en 1911 y durante muchos años lo utilizaron las panaderías allí ubicadas.
Confeccionado con ladrillos importados de Inglaterra, tiene unos 65 m2. y una superficie circular interna de unos 30 m2.
Actualmente es propiedad de la panadería La Espiga de Bruno Guillot y Olivier Hanocq y es alimentado a leña. Llega hasta los 350ºC y quema unos 150 kgr. de eucalipto diariamente.